PIEL Y CABELLO ONCOLÓGICO

El cáncer es una enfermedad muy presente en nuestra sociedad que, afortunadamente, está siendo combatida con nuevos y mejores tratamientos. En el campo que nos ocupa, debemos tener en cuenta que las personas que la padecen sufren cambios emocionales y físicos importantes derivados de la propia enfermedad y de los tratamientos de radio y quimioterapia. Por Paloma García Mediero Licenciada en Farmacia Formadora de tratamientos capilares estéticos Directora Técnica de Laboratorios Kapyderm Este tipo de medicación afecta a la piel, al cabello y las uñas, influyendo negativamente en el aspecto estético del paciente y, por tanto, en su bienestar y autoestima. El profesional de la peluquería y estética, de la mano de la Dermotricología, juega un papel importante a la hora de asesorar y mejorar el aspecto estético de la persona en tratamiento oncológico. La piel está en constante renovación, con una tasa de recambio celular muy elevada, al igual que el cabello y las uñas, por ello son las estructuras que más sufren durante el tratamiento, ya que la quimioterapia está dirigida a aquellas células que se dividen muy rápidamente. El cabello se debilita en la mayoría de los casos y con frecuencia se pierde por completo, ya que las células del bulbo, que se están dividiendo constantemente, cesan su actividad y por lo tanto el pelo cae o queda muy debilitado. La pérdida de pelo comienza casi inmediatamente después de la primera sesión de quimioterapia y, una vez que se ha terminado el tratamiento, comienza a crecer de nuevo, ya que no afecta a la protuberancia, estructura donde reside la capacidad de generar un nuevo folículo y por lo tanto de generar cabello. En caso de radioterapia, la pérdida de pelo afectará sólo a la zona radiada y este volverá a crecer dependiendo de la dosis administrada. Si la dosis es alta, el folículo se verá afectado en su totalidad y la pérdida de cabello será irreversible. El asesoramiento sobre el cabello a cargo del profesional de la peluquería resulta esencial en este caso, para que la pérdida de pelo no afecte a la autoestima del paciente oncológico. Por ello, la Dermotricología, de mano de Laboratorios Kapyderm, ofrece al profesional de la peluquería y estética formación y protocolos necesarios para cuidar el cabello y recuperarlo una vez que ha cesado el tratamiento. Consecuencias sobre la piel La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y entre sus múltiples funciones destaca su capacidad de mantenernos protegidos de las agresiones medioambientales. Es un órgano que está en constante renovación, precisamente para poder cumplir su función protectora, por ello es uno de los órganos más afectados en algunos de los tratamientos utilizados contra el cáncer. La piel se deshidrata, se vuelve frágil y sensible y es necesario cuidarla de manera diferente, ya que su buen estado ayudará a minimizar los efectos sobre la autoestima que sufren estos pacientes. Es muy importante que el profesional de la estética asesore y enseñe al paciente oncológico a cuidar la piel ya que se requieren cuidados especiales. La piel oncológica es una piel áspera, sin brillo ni elasticidad y con frecuentes heridas, fisuras e irritaciones. El picor está presente en el aproximadamente 30% de los pacientes, provocado por la sequedad extrema, consecuencia del tratamiento o por la propia enfermedad. La desazón y malestar provocados por el picor intenso lleva al paciente a hacerse lesiones por rascado en una piel deteriorada ya de por sí. La piel oncológica también sufre hiperpigmentación, que se concentra sobre todo en los pliegues cutáneos y en las zonas que más roce sufre. Es importante que el técnico dermotricológico adopte medidas para mantener el buen estado dérmico antes, durante y después del tratamiento, ya que las lesiones sobre la piel afectan negativamente al bienestar físico y emocional del paciente oncológico.   ¡EL ESPECIALISTA A TU ALCANCE! Si quieres saber más sobre Dermotricología o tienes dudas sobre un caso concreto, puedes ponerte en contacto con los especialistas de Laboratorios Kapyderm a través del hashtag #sobredermotricologia en Facebook, Twitter e Instagram. Ellos estarán pendientes de todas vuestras consultas relacionadas con el cabello y el cuero cabelludo y un experto contestará (por público o privado) con información sobre tratamientos, diagnósticos y consejos para vuestros clientes.

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Revista Coiffure